Vigésimo Octavo. 28 momentos.

28. Vigésimo octavo aniversario. Si bien tengo muchos post atrasado, uso la máxima de que es mi espacio y escribo lo que quiero 🙂 así que una pequeño texto, mezcla de reflexión con algunas anécdotas de viajes.
Me acuerdo ese día en Julio del 2012, cuando empezó a hacer el clic en mi cabeza y enfoque mis esfuerzos en empezar a recorrer el mundo. A casi cinco años de ese momento, de esa epifanía en mi vida, puedo decir que pude cultivar (más de) 28 momentos en distintas ciudades, que me marcaron. Pequeños recuerdos donde escapo de vez en cuando, y que me inspiran a seguir (y profundizar) mis convicciones.

Vigésimo Octavo.

Revisando entre mis cosas, encontré entre viejos escritos, con una frase de un pensador que en ese momento me era desconocido. No importa quien, pero de ese tiempo a esta parte,escuche mucho acerca de el, y su forma de entender la vida y la felicidad. ¿Que tiene que ver esto con viajar?
Una de las ideas que plantea, es ¿Como se tiene una buena amistad? (o entiendo que aplica a muchos tipos de relaciones). Las amistades solo comparten un momento un trayecto en la vida, del punto A, al punto B. Luego, cada uno sigue su rumbo, sin dependencia de por donde vaya el otro, puede que coincidan nuevamente, o no. Pero en todo caso, lo importante es que el recorrido compartido, haya sido “placentero” para ambos. En mis viajes, conocí mucha gente. Demasiada que vive en otro país o en otro contiente, y es común enviarnos mails, o mensajes, seguir en contacto, a pesar la distancia. Hasta en algunos casos, volviendonos a ver. En mi vigesimo octavo cumpleaños, tenia ganas de recordar 28 momentos, en distintas ciudades, con amigos, o gente que conocí en algunos de esos viajes hechos en los ultimos 5 años.

  1. Viena.

    El primer San Patricio fuera del país, deambulando en Viena. Esa tarde estaba con Nahue, un ex compañero de trabajo, que más tarde volvimos a compartir viaje. Me acuerdo esa tarde del 17 de Marzo, caminando cerca de la biblioteca nacional de Austria, donde encontramos una carpa donde se celebraba San Patricio, con un frió terrible. Recuerdo que de ahí, teníamos un ticket de tren para todo el día, y aunque era tarde, nos fuimos a pasar la noche al Parque de diversiones del otro lado del Danubio.

  2. Praga.

    Praga. La caminata nocturna por el Puente Carlos. Luego de una bizarra salida de bares. Encontrar buena compañía checa para caminar por uno de los puentes mas hermosos que conocí, a las 3 de la mañana, viendo la nieve caer sobre un rio casi congelado y el castillo de fondo. Recordar el ir bailando tarareando “New York, New York” sin hacerle caso a los 5 grados bajos cero, hasta que el tranvía llego, y me dejo de nuevo, solo en esa ciudad tan mágica.

  3. Berlin.

    Cruzando Berlin, de noche y con frio. Para seguir con las anecdotas nocturnas… Mi compañero de viaje, fue fiel…. A la cama. De 15 noches que estuvimos, se quedo las 15 en los hostels. Asi que por las noches, iba solo a bares, o discos, me acuerdo de un grupo que se armo en uno de los bares. Despues de mucho (mucho) alchol me quede charlando con una italiana acerca de una banda argentina de Punk Attaque 77. Cosas de la vida que terminamos en el living de donde se alojaba, hasta que alguien entro. Esa noche, tuve que salir un poco a las corridas del barrio turco de Berlin, a las 3 de la mañana, con nieve (y frio) y despues de “escenas desaparecidas” en mi memoria, estaba de nuevo en mis hostel, cuando apenas amanecía.

  4. Roma.

    Amistades vecinas. Ese viaje eramos 5, y cuando llegamos la segunda noche a la habitación de 6, vemos que había una chica leyendo en su cama, por lo cual, nos comportamos “correctamente” o algo así. Cuando nos vio que tomabamos mate, se nos sumo a la ronda. Solo fue cuestión de tiempo para encontrar buena onda, y pasar todas las tardes de Roma con las chicas. Fue una cuestión de meses en volvernos a encontrar en Argentina. Fue una cuestión de años en…. Viene más adelante esa parte.

  5. Londres.

    Estudios de Harry Potter. Estoy ordenando cronológicamente, sin embargo, esta anécdota fue en mi segunda visita. Me acuerdo que en Roma, 2 años antes me habían dicho de ir a los estudios, sin embargo por un tema de dinero y tiempo, no pude ir. Dos años mas tarde me tome revancha y acompañados de Matias y Nahue, fui a “volver a mis 12 años” dentro de los estudios donde se filmó la saga de Harry Potter.

  6. Paris.

    A lo Flaneur. Ya mencione la manera de perderse por París. Para no repetir y para aportar algo más voy a mencionar a Kyu. Kyu es un sur coreano que conocimos ni bien llegamos al hostel de París. A las 3 horas ya se había unido al grupo y estabamos adentro del estadio “El parque de los príncipes” viendo el partido PSG vs Bayern Leverkusen por la Champions League. En unos meses Kyu viene a visitar Bs As.

  7. Brujas.

    El mejor bar del mundo. Brujas es muy chico, se recorre caminando, y sin embargo, en una charla de café (o de cerveza) podría hablar horas. Ya mencione al museo de la papa frita, pero mi lugar preferido, fue ese bar en el subsuelo. Jazz, chesse & salami, escuchando Jazz y bebiendo esas dulces cervezas tiradas. Magia en estado puro.

  8. Amsterdam.

    Bicicleteando a Markeen. Si, otro repetido, y no tan personal (no es un inedito). Pero de esa visita a Amsterdam, me impacto lo cercano que tiene los bosques y el mar. Dudo que Markeen sea algo sobresaliente en Holanda. Sin embargo, para mi, fue algo sorprendente. Un pueblo pesquero, a una hora y media pedaleando desde el centro de una ciudad como Amsterdam.

  9. Madrid.

    El retiro. Madrid, fue rara para mi. Una de las ciudades que siempre evite, y cuando pude ir, me enamoro. Iba exclusivamente a ver a una pareja, que se pasaba unas cuantas horas estudiando en las afueras. En esos momentos me escapaba al Retiro y me quedaba leyendo o escribiendo. Un lugar al que (espero) pronto volver.

  10. Munich.

    CER-VE-ZA. Podria hablar del Englisch Garten. Podria mencionar la residencia. Pero haciendo incapie, de la gente que conoces en el camino…. Me acuerdo que entramos a la cerveceria mas importante de Munich, y no encontrabamos una sola mesa, ya me estaba por ir, decepcionado de aquel bar, cuando vemos un pequeño lugar entre 10 bestias metaleras. En un ingles medio malo, le preguntamos si podiamos sentarnos ahi. Su respuesta fue clara: NO. Sus amigos se habian ido al baño. Cuando nos damos vuelta, nos preguntan de donde eramos, y respondemos argentina. Se miraron, y nos hicieron un lugar. Estuvimos 3 horas, donde nos contaron que estaban en Munich por un festival de Metal, entre otras cosas. Nos tuvimos que ir, luego de unos ¿4? Litros de cerveza. Ellos siguieron tomando. Yo me quede con la experiencia mas que satisfecha.

  11. Barcelona.

    Y las cosas pueden salir mal. Barcelona fue una ciudad rara, y no podría decir que me encanto. Como si fuese poco, paso algo que puede pasarle a cualquier viajero. La aerolinea me habia perdido la mochila. Uno de los recuerdos que tengo la ciudad, es recorrer el Barrio Gotico, mientras llamaba a la aerolinea para que me alcancen la mochila, mientras veia donde compraba ropa para el día a día.

  12. San Martin de los Andes.

    Despues de 11 ciudades europeas, venga la primera latinoamericana. En San Martin de los Andes, me queda el recuerdo de haber practicado por primera vez Skyboard. Mientras Mati (otro con el que llevamos 4 viajes encima). Practicaba Esqui. Una escapada a puro palazo y hielo.

  13. Sao Paulo.

    Reencuentros. Retomando el punto 4. Sao Paulo hubiese sido una ciudad más si no fuera por Nati, una de las chicas que conocimos en Roma. Ella nos pasaba a buscar, y nos llevo a pasear por todos lados, no por nada hay un post de una obra musical en portugues. Luego hubo paquetes que quedaron en aduana, paquetes que se enviaron para allá, y seguramente, pronto habrá nuevas visitas al Sampa, u otras ciudades cariocas.

  14. Dresden.

    Dresden Express. No tuve mucho tiempo, y compartir casa en un departamento de estudiantes, que tenían como decoración una pintura de un bosque que tenia como satélite la estrella de la muerte. El piso estaba “decorado” de libros de filosofía. Un paraíso bohemiopop.

  15. Leipzig.

    Leipzig, siempre va a ser especial. Ya hable del monumento de las naciones. Eso y el centro, eran las salidas que hacia cuando no estaba con Ingolf, mi couch. Con el me pase la mayor parte de mi tiempo. El me presento la ciudad, con el tomaba cerveza Quilmes, entrando a la Thomaskirche. Fuimos de bares. Hasta un recital a escuchar un tributo alternativo a Eric Clapton. Otro de los destinos que espero volver pronto.

  16. Mendoza.

    Algo de turismo extremo. Primer viaje con Diego, con quien después compartiríamos Perú. Ni bien lo esperaba ya que el auto que alquilábamos (Wow, viaje que nos dimos lujos!) estaba en el aeropuerto y no en el centro. Me quede hablando con unas chicas de…. Sao Paulo con la que terminamos compartiendo Rafting, canopy y una visita al mirador del Aconcagua (Después ellas enviaron un paquete lleno de alfajores 🙂 a su “vecina”).

  17. Huamahuaca.

    En casa de la Humahuacasa. Me acuerdo llegar a Humahuaca, y que me reciban como en casa. De hecho, estaba solo en una habitación de 6. Me colgaba las mañanas y tardes hablando con los dueños de hostels, o con la pareja de franceses que estaban haciendo voluntariado. Salir a caminar con la Sissel, la dinamrquesa a hacer fotos del cementerio y terminar viendo el atardecer en el Hornocal mientras tomabamos mate.

  18. Tilcara.

    Otra casa, con un balcón “del carajo”. Tilcara, fue de esos lugares donde sentias que todo estaba bien. Un lugar donde nunca tuve planes, y sin embargo hice de todo. Desde ahi, fui a Purmamarca y Maimará. Y retomando con lo dicho anteriormente, de la gente que conocí en Tilcara, me volvi a reencontrar en Baires.

  19. Uyuni.

    Uyuni. Ir arriba del techo de una camioneta en un salar gigante. Ver el amaencer en la isla de los cactus. Jugar con los geisers. Ir a unas aguas termales en medio del desierto. Un viaje de 3 noches por el medio de la nada, lleno de lugares y recuerdos, culminando en el asombroso salar de Uyuni.

  20. Isla del Sol.

    Isla del sol. Caminar del sur al norte de la isla, a mas de 3000 metros de altura, Debe ser uno de los pocos lugares que estuve (casi) solo, mirando amaneceres y atardeceres en el medio del Titicaca.

  21. Viaje la paz Villazon.

    Em… Esto seria largo, y ya lo hable acá.

  22. Usuhaia.

    Visitar el sur del país, ver los atardeceres hasta las once de a la noche. Un paisaje totalmente diferente al que uno esta acostumbrado.

  23. Mar del Plata / Cordoba.

    Los ultimos años, entre tantos viajes. Siempre hubo escapadas con amigos para estos dos destinos, al sur de buenos aires o al centro del país. Siempre, al menos una vez al año, hay una escapada a alguno de estos destinos.

  24. Paracas.

    Paracas fue uno de los “tapados” del último viaje. Dias eternos, alternando playa, kayak, pileta, ping pong, metegol y todo atravesado por interminables happy hours.

  25. Huacachina.

    Ver el atardecer en dunas, acompañado de amigos, y conociendo gente, que luego volves a cruzar en el viaje.

  26. Cusco.

    De los destinos recientes, lo que todavía no me decido en definir momentos. Voy a rescatar el encontrarte con gente conocida dias antes, y salir a almorzar, y recorrer la ciudad bajo la lluvia cusqueña.

  27. Machu.

    Aquí una trampa. Un momento de los más anecdoticos, es el quedarse con la combi que nos llevaba en medio de la ruta (en caída) a las 21 hs a 4000 metros de altura. Al mal tiempo, buena cara…

  28. Bs As.

    Para finalizar, “mi” ciudad. Donde recibí muchos viajeros, y gente que conocí en los distintos viajes. Ciudad donde compartimos todo tipo de experiencias. Por nombrar algunos…. Franceses, españolas, alemanas, mexicanos, peruanos, brasileros, gente de Couchsurfing y contando!

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