Anécdota: Camino a Ryanair.

Lugar: 02 Academy Brixton, Londres, 24 hs.
Armin Van Bureen empezaba con su show y yo miraba el reloj insultando el hecho de que ese día tenia que adelantar la hora y me quedaba con menos tiempo de espectáculo del que hubiese querido.
Era de noche y ya estaba tomando el último “Tube” camino a Queensway, a las 6:30 am salia nuestro vuelo de Ryanair con destino a Berlin…
Perdimos el metro para hacer conexión lo que me deja del otro lado del Hyde Park… a caminar, y apurarse….

Saliendo de Londres.

Llegar al hostel agarrar las cosas, tener la TravelCard a mano, subirse al autobús que va en dirección a Victoria de donde salen los buses con destino al (tristemente célebre) aeropuerto de Stansted.
Va…  casi.
El autobús nocturno sale mas caro que el normal y nuestro crédito no deja costearlo.
En la primera parada, todos abajo, y a buscar un “Cab” (taxi) que nos deje en la estación, de ahi, corriendo a tomar el bus que va a salir recién en media hora….
La noche sigue fría, nos metemos en una habitación de la terminal donde la gente esperaba tirada en el piso por que salga su bus, aun no eran las 3 de la mañana, estábamos a tiempo, nos suben a un bus que salia antes, despues de 40 minutos, llegamos con dos horas de antelación a nuestro destino final, el Aeropuerto de Stansted.
Volando Low cost
Volando Low cost

Aeropuerto de Stansted.

Por fuera, su frente vidriado le da un aire de modernidad lo cual lo hace muy interesante y no te hace pensar de que es el aeropuerto central en Londres de la compañía Low Cost por excelencia “Ryanair“.
Ya teniamos el check in hecho solo teniamos que despachar las valijas, en la entrada al mostrador habia valijas para acelerar el procedimiento. Peeero… al llevar mochilas nuestro equipaje tenia que ir por otro lado.
Veinte minutos esperando para que despachen, luego ir a buscar la tarjeta de embarque, otros veinte minutos de espera apurando a los empleados para no perder el vuelo.
Una vez que ya teníamos todo y que solo faltaba 50 minutos para que salga el vuelo, era hora de pasar los controles, veiamos que adelante habia 20 personas, y luego una pared.
Al pasar la pared, era lo mas parecido a la entrada de un recital en un gran estadio, gente por todos lados y una fila que avanzaba a ritmo de tortuga renga.
Al ver la situación uno de los chicos sale corriendo a hablar con la gente de “Fast track” y con 5 libras menos, logramos sortear toda la fila, y en 10 minutos ya estábamos pasando nuestro equipaje de mano por las maquinas de control.
Al llegar me hacen sacar el sombrero y lo pongo en la bandeja con las cosas de otro amigo, mi mochila pasa bien, y les digo a los chicos que voy a buscar la puerta de embarque y que los esperaba adelante.
Salgo a las corridas con menos de 30 minutos para tomar la puerta 44 (o era la 154, de 155, en fin, el vuelo salia de la ante ultima puerta de embarque) al ver el mapa, y que decía diez minutos caminando. Me preocupo y me quedo parado esperando a mis amigos, que nunca vinieron. Después de cinco minutos después sin tener noticias de ellos, salgo corriendo a esos 10 minutos, sorteando el free shop mas grande que vi en mi vida (Ok, puede que el momento haya amplificado esa sensación).
Correr, pasar free shop, gente, valijas, subir y bajar escaleras, durante 10 minutos (y a las corridas) para encontrar la anteultima puerta de embarque (que estaba justo frente a la ultima puerta de embarque), casi sin aire hablar en mi (mal) ingles con el empleado de Ryanair y faltando 15 minutos para despegar, aun faltaba gente para embarcar, le digo si podía esperar ahí y me dice que no hay problema, pero si no llegan en cinco cerraban el embarque.
Pasado los dos minutos mas largos que vivi en un aeropuerto, veo a lo lejos a mis amigos corriendo desesperados a lo lejos, mas tarde me enterare de que los detuvieron por tener mas de 100 ml de liquido (perfume) y el otro tenia mas de 50 monedas de cobre en el bolsillo…..
Finalmente pudimos subir al avión donde uno de los 4 ya estaba arriba, y en un vuelo lleno hicimos el tramo de Londres a Berlin en menos de dos horas, teniendo el aterrizaje mas “duro” que recuerde (luego de un primer aterrizaje abortado), igual para esa altura ya se había ganado el premio al vuelo mas (tristemente) inolvidable de mi vida.
Este post esta enteramente dedicado a mi (¡precioso!)  sombrero, perdido en el trayecto.
Viajando y anotando
Viajando y anotando

 

 

 

 

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